Cómo elegir una cera para barba y bigote

Cómo elegir una cera para barba y bigote

 

Sí, lo sabemos, estás harto de guiar a tu bigote hacia los cielos y que ellos, al rato, acaben desangelados y apuntando hacia el suelo. Necesitas algo de fijación de calidad en tu vida, y venimos al rescate con una maravillosa selección de ceras a base de ingredientes naturales y con aromas para todos los gustos. Pero, ¿cuál elegir?

Composición

Es el primer factor que deberías examinar a la hora de darle una oportunidad a una cera. Las ceras de mejor calidad son aquellas que basan su acción en ingredientes de origen natural, como la cera de abeja o la manteca de karité, que además de combinarse para fijar el pelo lo nutren y lo protegen, haciendo de este producto algo más sofisticado que un puro fijador. No aceptes productos menos solventes, tu barba merece lo mejor.

Grado de fijación

Este es un aspecto importante, ya que el grado de fijación determinará la posibilidad de peinados a conseguir y la flexibilidad del mismo para ir corrigiéndolo o modificándolo. Una cera dura te permitirá hacer virguerías con el pelo y fijarlo en situaciones que parecerán ir en contra de la gravedad, pero no permitirá que modifiques o rectifiques el estilismo más tarde. Una cera suave te permitirá hacer esto último, pero su fijación no será tan extrema. Ambas fijaciones son fiables, no te preocupes, ¡no hay peligro!

Aroma

Este punto es bastante personal, y elegir un aroma no es una cuestión menor, desde luego. Siempre puedes dejarte guiar por la experiencia o, si no, elegir algo nuevo con lo que acompañar tu imagen. Si no, siempre te queda la opción de probar una cera sin aroma, como la cera Commando de Brooklyn Grooming, e incorporar tu propia fragancia para combinarlas. Si prefieres una cera con el aroma ya incorporado, podrás elegir entre una gran variedad: desde las más frescas y herbáceas a las más masculinas, amaderadas y cítricas. Tómate tu tiempo.

Ya lo sabes, la elección es tuya… y el estilo también. Dale forma a tu barba y tu bigote y no dejes indiferente a nadie. ¡A presumir de fijación!